Una semana más estamos de vuelta en Billand con un nuevo artículo para descubrir nuevas propuestas del mundo de la hostelería. Esta vez vamos a tratar el fenómeno tupper, otra amenaza para los restaurantes tradicionales.

Los tuppers, las fiambreras de toda la vida, han modificado los hábitos alimenticios de los trabajadores. Las largas jornadas laborales, que en algunos casos apenas dejan tiempo a los empleados para ir a sus casas, han creado una nueva forma de comer: llevar la comida al trabajo en estos recipientes.

La palabra ‘tupper’ (táper en castellano) no es más que la abreviatura de Tupperware, la marca registrada en 1947 por el químico estadounidense Earl Silas Tupper. Su descubrimiento resultó, como tantas otras veces, casual. Tupper trabajaba en la compañía DuPont con polímeros sintéticos (poliéster, neopreno) cuando descubrió un método para crear un recipiente durable, flexible y sin propiedades tóxicas para transportar los alimentos cerrados herméticamente. Su éxito fue tan grande que, actualmente, son las fiambreras más usadas para conservar las comidas en el frigorífico o las despensas por delante de las metálicas.

Desde su creación, los táperes han permitido a los obreros comer en el trabajo (el propio Tupper así lo hacía). Pero la crisis económica y los horarios laborales han obligado a que muchos hayan tenido que recurrir a las fiambreras para comer. Lo habitual es que se lleven la comida hecha de casa bien para comer, bien para cenar, según las horas. Pero lo que ya no es tan habitual (aunque de un tiempo para acá es tendencia) es que los restaurantes ofrezcan comida para llevar en tuppers.

En 2012, los restaurantes dieron la posibilidad a los clientes de llevarse las «sobras» de su comida (entiéndase como un plato que apenas se hubiera empezado a comer) a su casa en fiambreras. Lo que algunas personas hacían desde hacía tiempo (llevar táperes a bodas, comuniones, etc para llevarse lo que no habían comido) se hizo legal.

Una práctica que abrió los ojos a los dueños de los restaurantes para ofertar comida para llevar en tuppers. Una moda al alza en los últimos tiempos que incluso ha propiciado la apertura de restaurantes que ofrecen exclusivamente este servicio.

En Madrid han proliferado este tipo de negocios. como El Táper de mi Madre, Tupper Ware o Comida Sana. También han surgido aplicaciones alrededor de este concepto como Wetaca o ApetEat. Sus carta y su páginas web ofrecen comida casera y a un precio razonable elaborada por sus chefs para comer en un táper. Una forma sencilla de comer sano en el trabajo sin tener que cocinar en casa. Desde Billand damos otra alternativa al trabajador, la posibilidad de comer en los restaurantes cercanos sin tener que esperar.

Pero aún hay quien prefiere cocinar en su casa y comer en el trabajo. Por eso, en 2011 aumentaron de forma considerable las venta de la Thermomix, el robot de cocina que también ha revolucionado la forma tradicional de cocinar. Todo sea por no emplear el tiempo libre cocinando.

Como se ve, los restaurantes tradicionales tienen un nuevo enemigo al que enfrentarse: los tuppers. Algunos negocios hosteleros ya han sucumbido a ellos para sobrevivir y obtener beneficios. Los demás pueden seguir su ejemplo y ofrecer la comida para llevar (en Billand te ayudamos con el pedido) o buscar otras características para competir contra su nuevo enemigo.

Esperamos que esta información te haya sido útil. Si quieres los post cada semana, déjanos tu email en el formulario de abajo. La próxima semana regresamos con un nuevo artículo.


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